
La novela negra tiene otra autora que sabe poner los tiempos en la trama literaria y que mantiene la emoción y la intriga hasta las últimas páginas. Estoy esperando con ganas la tercera entrega de la trilogía.
Dolores Redondo mezcla en sus novelas leyendas de la mitología vasca con casos de asesinatos donde se ve involucrada su policía fetiche, Amaia Salazar.
En esta segunda entrega los asesinos, después de suicidarse, dejan pintadas en las paredes con la palabra "Tartalo". Además, tienen como rasgo común que es arrancado "post mortem" el brazo derecho de las víctimas.
La inspectora Amaia Salazar deberá luchar contra el pasado de su familia, su madre esquizofrénica, y un asesino en serie que sabe convencer a otros homicidas y que sabe ocultar muy bien sus pistas. El final sorprende al lector en cierta manera al quedar en libertad la psicótica madre de Amaia Salazar. Se vislumbran nuevos acontecimientos que se verán en la tercera entrega.
Sinopsis: El juicio contra el padrastro de la joven Johana Márquez está a punto de comenzar. A él asiste una embarazada Salazar, la inspectora de la policía foral que había resuelto los crímenes que sembraron de terror el va