domingo, 31 de mayo de 2026

"El mapa de un mundo nuevo", de Luis Zueco.

Ante la buena sensación dejada por la novela "El juicio", en los últimos días me he decantado por la lectura de otro libro de Luis Zueco que lleva por título "El mapa de un mundo nuevo". 

Esta novela trata sobre el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón en 1492 y los sucesivos viajes que siguieron a esta conquista. Destaca el poder, la inteligencia y la sabiduría de la Reina Isabel la Católica al final de su reinado, que apostó firmemente por este proyecto a pesar de las voces contrarias de algunos.  

Según indica el autor en esta novela, este es un libro que trata sobre cómo viajar ha transformado el mundo y sobre las representaciones de estos viajes: los mapas, su poder y fascinación. También versa sobre al relación entre el Renacimiento italiano y el principio del Siglo de Oro español.

Portugal y España, gracias a su energía y a una nueva concepción de la realidad, comenzaron a finales del siglo XV la extraordinaria aventura de descubrir como era nuestro planeta, dentro de una estrategia ideada por sus reyes para dominar el comercio y el mundo.  

A través de esta ficción histórica, el autor ha escrito un buen libro que está dotado de los ingredientes necesarios para agradar al lector. A mí, como me gusta mucho la novela histórica, he disfrutado con esta lectura gratificante y enriquecedora. 

Esta novela ha sido editada por la Editorial B y en mi apreciación personal le concedo como nota un sobresaliente. Otro excelente libro que recomiendo a los lectores. 

Sinopsis: Año 1496. Tras conseguir la unión de Castilla y Aragón, conquistar Granada y las Islas Canarias, Isabel la Católica se encuentra en los años finales de su vida, pero también en los que ostenta más poder. Un poder y un legado que no está dispuesta a perder, ni siquiera después su muerte.

Esta novela narra los años que cambiaron para siempre el curso de la historia. Cuando cada barco que regresaba a puerto podía transformar el mundo, un mapa se convertía en el bien más preciado de una corona y las hazañas de un viajero eran capaces de incendiar un imperio.