sábado, 7 de febrero de 2026

"La península de las casas vacías", de David Uclés.

Una de mis últimas lecturas ha sido el libro "La península de las casas vacías", de David Uclés. Esta novela nace de las historias que el abuelo de Uclés le contaba en Quesada (Jaén). Por lo tanto, el libro está ambientado en Jándula, un pueblo inventado que hace de trasunto de Quesada.  

Esta obra relata episodios de la Guerra Civil Española (1936-1939) a través del realismo mágico, enfocándose en la desintegración de la familia Ardolento, que desarrolla su vida en este pueblo de la provincia de Jaén citado anteriormente. La novela narra la devastación, el exilio y el miedo a través de múltiples personajes, entrelazando la realidad histórica con elementos fantásticos.

Se trata de una obra de ficción al contener mucha fantasía, pero mezclado con hechos reales de una gran crudeza histórica como la represión republicana y la represión franquista. En mi lectura he echado de menos que el autor se detuviera en describir un poco la Batalla de Lopera, al ser escenario de uno de los enfrentamientos más importantes en el llamado Frente de Andalucía. No le ha dedicado ni una sola línea.

Del Asedio al Santuario de la Virgen de la Cabeza tan solo toca los avituallamientos aéreos de la fuerza nacional. Escasa dedicación y eso que el autor es nacido en la provincia de Jaén. 

Por lo demás, el libro está bien escrito y en mi apreciación personal le concedo como nota un notable alto. La novela ha sido editada por la Editorial Siruela. 

Sinopsis: He aquí la historia de la descomposición total de una familia, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y de una península de casas vacías.

La historia de un soldado que se raja la piel para dejar salir la ceniza acumulada, de un poeta que cose la sombra de una niña tras un bombardeo, y de un maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos; de un general que duerme junto a la mano cortada de una santa, de un niño ciego que recupera la vista durante un apagón, y de una campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto; de un fotógrafo extranjero que pisa una mina cerca de Brunete y no levanta el pie en cuarenta años, de un gernikarra que conduce hasta el centro de París una camioneta con los restos humeantes de un ataque aéreo, y de un perro herido cuya sangre teñirá la última franja de una bandera abandonada en Badajoz.

He aquí pues la historia total de la Guerra Civil española y de una Iberia agonizante donde lo fantástico apuntala la crudeza de lo real; donde los anónimos miembros de un extenso clan de olivareros de Jándula cruzan sus destinos con los de Alberti, Lorca y Unamuno; Rodoreda, Zambrano y Kent; Hemingway, Orwell y Bernanos; Picasso y Mallo; Azaña y Foxá; donde lo épico y lo costumbrista se entrelazan para tejer un portentoso tapiz, poético y grotesco, bello y delirante.