
Tengo que ser sincero, y la verdad debo señalar que no me ha gustado esta novela al estar dotada de un lenguaje propio de Sudamérica, con palabras típicas de allí, que aquí en España resulta difícil de comprender.
La novela tiene un buen hilo narrativo, pero su argumento carece de atractivo para el lector según mi opinión personal. Me ha costado seguir su lectura diaria y lo único positivo que veo es que describe muy bien la situación que se vive ahora en Venezuela.
Esta novela ha sido editada por la Editorial Lumen y en mi apreciación personal le concedo como nota un aprobado alto.
Sinopsis: Adelaida Falcón, una maestra caraqueña, fallece tras una larga
enfermedad. Su hija Adelaida, de treinta y ocho años, no tiene a nadie y
vive en una ciudad donde la violencia marca el ritmo diario de la
existencia. Poco tiempo después del entierro, encuentra su casa tomada
por un grupo de mujeres a las órdenes de la Mariscala. Llama a la puerta
de su vecina sin hallar respuesta: Aurora Peralta, a quien todos
llaman «la hija de la española», ha muerto. En la mesa del salón, una
carta le comunica la concesión del pasaporte español: un salvoconducto
para huir del infierno.