
En esta cuarta entrega vuelven a aparecer de forma destacada sus personajes fetiches como son Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist. El mundo de la informática y los hackers desempeñan un papel fundamental en esta novela.
La presencia de la mafia rusa, el espionaje a través de internet y sus consecuencias llevará a Mikael Blomkvist a desarrollar su periodismo de investigación para esclarecer el asesinato de Frans Balder. Aparecerá en escena un niño autista con una memoria fotográfica que habrá que proteger al ser el único testigo del crimen.
Estamos ante una buena novela negra del estilo de las anteriores que no defrauda al lector. Las páginas pasan rápidamente ante el ojo avizor del lector para saber el final inquietante de la historia.
Este libro ha sido editado por la Editorial Destino y en mi valoración personal le concedo la máxima puntuación: un sobresaliente. Recomiendo esta novela a los lectores.
Sinopsis: Lisbeth Salander está inquieta. Ha participado en un ataque hacker sin razón aparente y está asumiendo riesgos q