
La segunda parte dedicada al vagabundo posee más calidad que la primera y el lector disfruta mucho más con su lectura. Me ha gustado conocer el interés de la niña por el deambular del vagabundo y cómo sus padres quieren apartarla de las malas compañías.
Al final, sientes algo de tristeza, ya que los padres de la niña hablan en un bar con el vagabundo para que se acabe la relación que mantiene con su hija. Ven una mala influencia y en este punto se acaba la novela.
La primera parte se ocupa de una familia china en su llegada a España para trabajar en un restaurante chino y a mi modo de ver no es tan atractiva como la segunda parte.
El libro es muy entretenido, pues se me ha hecho demasiado corto, y lo recomiendo a los lectores. Ha sido editado por Random House Mondadori S.A y en mi apreciación personal le concedo un notable alto.