
Gracias a Dios ya no existe la Inquisición, pero uno se da cuenta de que ha sido uno de los grandes errores que deberá arrastrar la Iglesia Católica en su dilatada Historia. La novela me ha gustado mucho y contiene numerosos personajes históricos que han existido de verdad. Posee una buena documentación histórica.
Sinopsis: A finales del siglo XV, una librería se convierte en el centro de las intrigas de una Roma dominada por los Borgia. La librería es un símbolo del clan Borgia, mayoritariamente español, que la protege, y pasa a ser un objetivo a destruir por las grandes familias romanas que urden la caída del papa Alejandro VI y de sus ambiciosos hijos Juan, César y Lucrecia.
Joan y Anna regentan el establecimiento y han logrado encontrar la felicidad a pesar del mundo de guerras, complots, adulterios, traiciones y asesinatos que les rodea. Sin embargo Juan Borgia, un joven que no acepta una negativa y en el que su padre, el papa, ha delegado todo su poder, se encapricha de Anna.
A partir de este momento, Joan y Anna no solo deberán enfrentarse a las familias romanas que desean destruir la librería, sino también al poder de los Borgia, para salvar su dignidad, familia y libertad. Este es el inicio de una gesta que llevará al librero a luchar junto al Gran Capitán por la conquista de Nápoles, a convertirse en fraile para derrocar a Savonarola en Florencia, a enfrentarse a la Inquisición y a la peste en España, a naves corsarias en el Mediterraneo, y a participar en las miserias, la gloria y la caída de unos personajes fascinantes y únicos en la historia: los Borgia.
Al final, el librero Joan y su esposa Anna serán acusados en Barcelona de herejes y se salvarán de morir en la hoguera al ser salvados a última hora por sus amigos italianos. Una novela que recomiendo a los lectores.