miércoles, 6 de agosto de 2014

"La trabajadora", de Elvira Navarro.

Una de mis lecturas en este verano de 2014 ha sido la novela "La trabajadora", de Elvira Navarro. Los problemas mentales de las protagonistas inundan la narración y hace que el lector tenga que discernir si lo que se cuenta es fruto de una paranoia del personaje o por el contrario una decisión acertada y racional.
Las protagonistas de la novela son dos mujeres que poseen una enfermedad mental y que deberán luchar contra la sociedad para que sean aceptadas como personas. Llevarán una vida normal y realizarán su trabajo diario con total suficiencia. Una desempeña la labor de correctora de textos en una editorial y la otra es teleoperadora.
Se trata de una aceptable novela, que si bien no entusiasma al lector conforme pasan las páginas, pero sí se desarrolla por los cauces normales del entendimiento, y entretiene en algunas fases de su hilo narrativo.
La novela ha sido editada por Penguin Random House Grupo Editorial S.A y en mi apreciación personal le concedo un notable. 
Sinopsis: Elvira Méndez trabaja como correctora para un gran grupo editorial. Sus escasos ingresos la obligaron a mudarse a un piso al sur de Madrid, y para poder pagar el alquiler aceptó como inquilina, por recomendación de su amigo Germán, a su antigua colega Susana, una estrambótica e inmensa rubia con algunos problemas mentales que acaba de regresar de una temporada en Utrech. Susana es una artista que hace collages con trozos de mapas, pero que trabaja como teleoperadora. Elvira siempre está intentando sonsacar información sobre sus labores a Susana, aunque sea sólo para conseguir un trabajo similar con el que lograr llegar a fin de mes, pero nunca lo consigue. Años después, Elvira intenta poner punto y final a una novela que cuenta todo lo que vivió en el pasado. Sentada frente a su psiquiatra, le expone que necesita que la terapia le sirva de coda a su obra; y que su superación del miedo y su paranoia serán narradas como un capítulo final a partir de sus conversaciones.