miércoles, 13 de marzo de 2013

"Defender a Jacob", de William Landay.

Es de esos libros que te hace pensar. Acabas de leerlo y sigues teniendo la duda de si el acusado Jacob Barber es un asesino o por el contrario ha tenido mala suerte en su corta vida. "Defender a Jacob", de William Landay es una sugerente novela judicial que tiene un final sorprendente para el lector. Su trama argumental no decae en ningún momento.
En la novela aparece la duda de si el llamado "gen asesino" se transmite de padre a hijo, ya que el abuelo y el bisabuelo del acusado eran asesinos condenados.
Sinopsis: Cuando descubren el cadáver de Ben Rifkin, de tan solo catorce años, en medio del bosque con tres puñaladas en el pecho, la paradisíaca comunidad de Newton pierde la inocencia de golpe.
 El ayudante del fiscal del distrito, Andy Barber, se hace cargo de un caso que se convierte en prioritario. Sin embargo, cuando su hijo Jacob, compañero de clase de Ben, es acusado del crimen, Andy no solo perderá su trabajo, sino que verá cómo el mundo que tanto esfuerzo le ha costado construir empieza a tambalearse.
Al final el niño Jacob Barber será declarado inocente, pero más tarde volverá a aparecer en su vida otra muerte sospechosa, que hará que su madre dude de su inocencia. Repito el final sorprende al lector, ya que la madre decide acabar con la vida de su hijo Jacob estrellando el coche que conducía contra un muro de hormigón para acabar con su sufrimiento. Final inesperado.